La mayoría de las asambleas ciudadanas son eventos puntuales: un grupo seleccionado por sorteo se reúne durante unos pocos fines de semana, presenta un informe y se disuelve. Desde 2015, un conjunto más reducido de órganos públicos ha intentado algo más ambicioso: instituciones permanentes cuyos miembros se seleccionan por sorteo y se renuevan de forma rotatoria, vinculadas a un parlamento o a un gobierno municipal y capaces, en algunos casos, de elegir su propio orden del día. Este estudio examina lo que se sabe sobre estos órganos permanentes de selección por sorteo: el Diálogo Ciudadano de Ostbelgien, los comités deliberativos mixtos de Bruselas, la Asamblea Ciudadana de París, la asamblea climática permanente de Milán, las asambleas ciudadanas de Gdańsk y los experimentos anteriores de Toronto y Madrid; después los contrasta con propuestas para una cámara legislativa completa elegida por sorteo. Las pruebas son más escasas de lo que sugiere la retórica en torno a «institucionalizar la deliberación». Los órganos permanentes han demostrado ser viables y relativamente baratos, y sus procedimientos suelen respetarse. Pero son pequeños, en su mayoría consultivos, dependen del patrocinador político que los creó y casi nunca se evalúan con indicadores claros de representatividad, abandono o influencia.
Hallazgos clave
- La permanencia ya es una realidad, pero a pequeña escala. Ostbelgien, una comunidad de menos de 100,000 habitantes, mantiene desde 2019 un diálogo ciudadano establecido por ley, con siete ciclos de asambleas completados para 2026. Para febrero de 2024, los parlamentos de Bruselas habían celebrado seis comités mixtos de ciudadanos y parlamentarios. Desde 2021, París ha seleccionado tres cohortes para una asamblea de 100 miembros.
- La reversibilidad política es el principal riesgo. El Observatorio Ciudadano de Madrid, integrado por 49 residentes seleccionados aleatoriamente y creado mediante reglamento en enero de 2019, volvió a ser un órgano compuesto por políticos y funcionarios en febrero de 2020 tras un cambio de gobierno. El Panel de Revisión Urbanística de Toronto hizo una pausa después de dos cohortes, a la espera de una revisión.
- La autoselección es el principal problema de representatividad. Las tasas de respuesta a las invitaciones por sorteo son bajas: 5.8% en la Asamblea Climática del Reino Unido y alrededor del 10% en las primeras asambleas de Gdańsk; además, entre quienes se ofrecen como voluntarios están sobrerrepresentados grupos como las personas con título universitario. Las cuotas corrigen las diferencias demográficas visibles, pero no necesariamente las actitudes ni la motivación.
- Los algoritmos de selección pueden ser más justos que antes. Flanigan y sus colegas (2021) demostraron que el método de selección utilizado por un destacado profesional del sector daba a algunos voluntarios probabilidades de selección casi nulas; su algoritmo «LEXIMIN», utilizado en más de 40 paneles a mediados de 2021, iguala las probabilidades en la medida que permiten las cuotas.
- El abandono rara vez se informa. Cuando se informa, es moderado en los procesos breves: la Asamblea Climática del Reino Unido contó con 103 de sus 108 miembros en su último fin de semana. Ningún órgano permanente examinado aquí publica datos sistemáticos de asistencia.
- La legitimidad pública es condicional. En Francia, primero el 68% y luego el 63% de las personas encuestadas apoyaron una asamblea permanente de 150 ciudadanos con veto sobre los textos parlamentarios, pero solo alrededor del 30% confiaba en que esos ciudadanos pudieran deliberar de forma productiva. Las encuestas transnacionales indican que el apoyo es mayor entre quienes están políticamente desafectos.
- Las cámaras elegidas por sorteo siguen siendo propuestas. Desde Gastil y Wright hasta Abizadeh, diversos teóricos defienden una cámara de selección por sorteo junto a otra electa; ningún parlamento nacional ha adoptado una, y las instituciones reales más cercanas son consultivas o establecen el orden del día.
Pregunta de investigación y alcance
La pregunta es: ¿qué muestran las pruebas sobre los órganos permanentes o estables elegidos por sorteo, en cuanto a su representatividad, la permanencia de sus miembros, la percepción que suscitan y los cambios que producen? Aquí, «permanente» significa una institución establecida por ley, reglamento o normas permanentes que perdura más allá de cualquier grupo concreto de miembros, aunque cada grupo desempeñe sus funciones durante solo unos meses. Las asambleas puntuales se abordan en un estudio complementario sobre el impacto de las asambleas ciudadanas. La revisión abarca órganos subnacionales de Bélgica, Francia, Italia, Polonia, España y Canadá, así como las principales propuestas de legislaturas elegidas por sorteo. No incluye los jurados de los tribunales ni la práctica del sorteo en la Antigüedad y la Edad Moderna temprana (Atenas, Venecia), salvo como contexto.
Antecedentes
La selección aleatoria para cargos públicos tiene una larga historia, desde el consejo ateniense de los 500 hasta las loterías empleadas en las repúblicas italianas medievales. Su resurgimiento moderno llegó con el jurado ciudadano, la célula de planificación (Planungszelle) y la encuesta deliberativa, y posteriormente con las asambleas ciudadanas nacionales. El estudio comparativo de la OCDE de 2020 contabilizó doce modelos de procesos deliberativos representativos y consideró que dos de ellos —el modelo de Ostbelgien y el Observatorio de la Ciudad de Madrid— eran modelos permanentes, junto con paneles continuos como el de Toronto. Identificó tres vías de institucionalización: órganos permanentes; requisitos legales para convocar un proceso deliberativo en determinadas condiciones (como la Citizens' Initiative Review de Oregón o la ley mongola de 2017 sobre encuestas deliberativas); y derechos que permiten a la ciudadanía exigir uno mediante una petición. La OCDE también advirtió que «se necesitará tiempo para saber cómo funcionan en la práctica estos diversos ejemplos [...], ya que la mayoría se estableció hace poco».
La defensa intelectual de la permanencia tiene tres vertientes. En primer lugar, los órganos permanentes pueden fijar agendas, no solo responder a preguntas elegidas por políticos. En segundo lugar, pueden hacer seguimiento de lo que ocurre con recomendaciones anteriores. En tercer lugar, generan familiaridad: es más probable que un público que sabe que existe un órgano acepte sus resultados. Los críticos responden que la permanencia propicia la captura por parte de organizadores o políticos, que los pequeños órganos rotatorios no pueden ejercer una autoridad real y que el carácter consultivo de casi todos ellos permite a los cargos electos ignorarlos.
Método y fuentes
El estudio combina documentos oficiales (decretos, reglamentos de procedimiento, páginas web de ciudades y parlamentos), el informe de la OCDE de 2020, testimonios de profesionales e investigaciones revisadas por pares. Para cada órgano, registramos la base jurídica, el tamaño, el procedimiento de selección, la duración del mandato, las competencias y el seguimiento documentado. La representatividad, el desgaste y la legitimidad se evaluaron a partir de los datos publicados por cada órgano y de estudios transversales. Las limitaciones son considerables: varios órganos publican poco más que descripciones del procedimiento; algunos testimonios están redactados por los profesionales que diseñaron los procesos (por ejemplo, Marcin Gerwin sobre Gdańsk); y la descripción de Milán se basa en el propio folleto de la ciudad. Cuando solo existe el testimonio de la entidad promotora, se indica.
Hallazgo 1: los órganos permanentes en la práctica
Ostbelgien: un modelo estatutario de dos niveles
El Parlamento de la Comunidad Germanófona de Bélgica adoptó por unanimidad, en febrero de 2019, el decreto por el que se establecía su Diálogo Ciudadano (Bürgerdialog), tras un proceso de diseño en el que participaron profesionales y académicos; el primer Consejo Ciudadano se reunió el 16 de septiembre de 2019. La estructura tiene dos niveles. Un Consejo Ciudadano permanente de 24 miembros, todos ellos antiguos participantes en asambleas y renovado parcialmente a intervalos regulares, elige los temas, convoca las asambleas y supervisa el seguimiento. Cada tema se aborda después en una asamblea ciudadana de entre 25 y 50 personas —en la práctica, unas 30—. La selección se desarrolla en dos etapas: la secretaría permanente hace que el registro nacional seleccione al azar un grupo de residentes de 16 años o más, a quienes se invita por escrito; de quienes aceptan, los miembros definitivos se seleccionan por sorteo y mediante cuotas de edad, género, lugar de residencia y condición socioeconómica, en proporción a la población.
Niessen y Reuchamps (2022) destacan el carácter vinculante del procedimiento, más que el de los resultados: las recomendaciones se debaten en una comisión conjunta integrada por miembros de la asamblea, diputados y el ministro responsable, quien debe indicar después si se aplicará cada recomendación y de qué manera, y justificar los rechazos. El registro público del parlamento muestra siete temas concluidos —cuidados, educación inclusiva, vivienda, competencias digitales, integración, competencias del alumnado y personas mayores—, cada uno con una presentación pública, una respuesta política en un plazo aproximado de dos a cinco meses y, para los seis primeros, una sesión de revisión alrededor de un año después. Una octava asamblea, sobre ordenación del territorio, se reúne en otoño de 2026. El registro no indica qué recomendaciones se aplicaron; en la sesión de revisión se pregunta hasta qué punto las recomendaciones «inspiraron» el trabajo de los políticos.
Bruselas: comisiones mixtas en el parlamento
En diciembre de 2019, el Parlamento de la Región de Bruselas-Capital modificó su reglamento para crear comisiones deliberativas mixtas, y el parlamento francófono de Bruselas (el Cocof) introdujo el mismo cambio. Según el diseño, una comisión regional combina a 15 diputados de la comisión permanente competente con 45 residentes de 16 años o más, de cualquier nacionalidad, seleccionados por sorteo (12 diputados y 36 residentes en el Cocof). Los temas pueden ser propuestos por diputados o mediante una propuesta ciudadana respaldada por al menos 1.000 residentes; la Mesa del parlamento decide y debe justificar el rechazo de un tema propuesto por la ciudadanía. Según el análisis de Reuchamps sobre el reglamento, las recomendaciones aprobadas se remiten a la comisión permanente, que en un plazo de seis meses debe publicar un informe de seguimiento con los motivos detallados de sus decisiones y presentarlo a los miembros seleccionados por sorteo en una sesión pública. En febrero de 2024 se habían celebrado seis comisiones: sobre el despliegue de la 5G, la falta de vivienda, la biodiversidad urbana y el ruido urbano (parlamento regional), y sobre el papel de la ciudadanía en la gestión de crisis y la formación vinculada al empleo (parlamento francófono).
El diseño de Bruselas es singular porque los miembros electos y los seleccionados por sorteo deliberan conjuntamente. Esto podría mejorar la aceptación de las recomendaciones —es más probable que los diputados que contribuyeron a redactarlas las defiendan—, pero también crea el riesgo de que los políticos, con más experiencia e información, dominen el debate. La evaluación pública de las seis comisiones es limitada; el propio parlamento celebró un coloquio sobre el seguimiento en febrero de 2024.
París: una asamblea municipal de 100 miembros
El Consejo de París creó la Asamblea Ciudadana de París (Assemblée citoyenne de Paris) mediante una resolución en octubre de 2021, tras una conferencia ciudadana de 2019 que reunió más de 9.000 aportaciones. Cuenta con 100 miembros seleccionados por sorteo. Las cohortes se han renovado aproximadamente cada año: la primera prestó servicio de noviembre de 2021 a marzo de 2023, la segunda de julio de 2023 a julio de 2024 y la tercera desde septiembre de 2024. Los miembros pueden plantear una cuestión temática al Consejo de París, presentar mociones (vœux) y proponer un proyecto de decisión del Consejo (délibération) a través del teniente de alcalde responsable de participación. La primera cohorte trabajó en el plan de lectura de la ciudad, la renovación energética de viviendas y un código de las calles de París; la segunda elaboró lo que la ciudad denomina la primera deliberación ciudadana, sobre las personas sin hogar, y una moción para crear 100 «calles jardín». La ciudad se compromete a garantizar un «derecho de seguimiento» (droit de suite), con reuniones públicas anuales sobre la implementación. La información disponible es de la propia ciudad; no se encontró ninguna evaluación independiente de la implementación.
Milán: una asamblea climática permanente
La Asamblea Ciudadana Permanente sobre el Clima de Milán acompaña el Plan de Aire y Clima de la ciudad hasta 2030. Según el folleto de la ciudad, cuenta con 90 miembros seleccionados por sorteo para representar a la población de la ciudad, sujetos a rotación periódica; se invita a los miembros mediante una carta personal y prestan servicio durante seis meses consecutivos tras una breve formación. La asamblea se reúne en sesión plenaria cada dos meses, con trabajo en grupos pequeños entre plenarias, y la ciudad «se compromete a responder punto por punto» a sus propuestas. A diferencia de París o Bruselas, su mandato consiste en la implementación de un plan vigente, en lugar de formular nuevas políticas. Su función se asemeja más a la de un panel permanente de usuarios que a la de una legislatura.
Gdansk: vinculante por compromiso del alcalde
Gdansk celebró la primera asamblea ciudadana de Polonia en 2016, tras las inundaciones provocadas por lluvias extremas. Según Marcin Gerwin, quien la propuso y coordinó, el alcalde Paweł Adamowicz acordó que las recomendaciones respaldadas por al menos el 80% de los miembros serían vinculantes para él. Una segunda asamblea, en la primavera de 2017, formuló nueve recomendaciones sobre contaminación atmosférica, incluida la prohibición de quemar carbón en las calderas domésticas en un plazo de cinco años, con ayudas para los hogares más pobres; una tercera se ocupó de la participación cívica y la igualdad de trato. Gerwin informa de una tasa de respuesta a las invitaciones de alrededor del 10%. El carácter «vinculante» se basaba en un compromiso político de un alcalde, no en la ley. Las normas municipales de Gdansk permiten por separado que los residentes inicien procesos participativos, incluidos paneles ciudadanos: 1.000 firmas para proponer uno y 5.000 para que sea imposible rechazar la petición, según la OCDE, que también señaló que aún no se había ejercido ese derecho.
Madrid y Toronto: experimentos que se interrumpieron
El Ayuntamiento de Madrid transformó su inactivo Observatorio de la Ciudad en un órgano deliberativo mediante un reglamento del 29 de enero de 2019. En febrero de 2019, el Ayuntamiento envió 30.000 cartas; el 12 de marzo de 2019 seleccionó por sorteo a 49 miembros entre 1.135 voluntarios, estratificados por género, edad y distrito. Los miembros debían reunirse al menos ocho veces al año, examinar las propuestas más populares de la plataforma Decide Madrid de la ciudad y podían enviar propuestas a un referéndum local. Después de que las elecciones municipales de mayo de 2019 dieran lugar a una nueva coalición de gobierno, en febrero de 2020 se restablecieron la composición y las funciones originales del Observatorio, como órgano integrado por políticos y funcionarios.
El Panel de Revisión de la Planificación de Toronto funcionó de 2015 a 2017, con 28 residentes seleccionados al azar que ejercieron mandatos de dos años (11 reuniones de jornada completa, tras cuatro días de formación), y una segunda cohorte de 32 personas, de 2017 a 2019; la OCDE informó de una pausa a la espera de revisar la estrategia de participación del departamento de planificación. La agencia regional de transporte Metrolinx puso en marcha un Panel Regional de Referencia similar, compuesto por 32 miembros, que celebró 11 reuniones de jornada completa entre octubre de 2018 y mayo de 2020.
Comparación de los órganos permanentes y estables
| Órgano | Base jurídica | Miembros seleccionados por sorteo | Mandato / rotación | Facultades | Obligación de seguimiento | Estado (fuente más reciente) |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Diálogo Ciudadano de Ostbelgien | Decreto parlamentario, feb. de 2019 | Consejo de 24 personas; asambleas de ~30 | Renovación parcial del Consejo; una asamblea por tema | El Consejo fija el orden del día; las asambleas formulan recomendaciones | Comité conjunto, respuesta política motivada y revisión posterior | En funcionamiento; 8.ª asamblea en otoño de 2026 |
| Comités mixtos de Bruselas | Reglamento del Parlamento, dic. de 2019 | 45 residentes + 15 parlamentarios (Cocof: 36 + 12) | Por comité | Recomendaciones al Parlamento | Informe parlamentario sobre el seguimiento en un plazo de seis meses | Seis comités a feb. de 2024 |
| Asamblea Ciudadana de París | Resolución del Consejo de París, oct. de 2021 | 100 | Cohortes de aproximadamente un año | Preguntas, mociones y proyectos de decisión | Reuniones municipales del «derecho de seguimiento» | Tercera cohorte desde sept. de 2024 |
| Asamblea sobre el clima de Milán | Iniciativa municipal en el marco del Plan de Aire y Clima | 90 | Participación durante seis meses; rotación | Recomendaciones sobre la aplicación del plan | Respuesta municipal punto por punto | En funcionamiento, según el folleto municipal |
| Asambleas ciudadanas de Gdańsk | Compromiso de la alcaldía; normas municipales de participación | Unas 60 por asamblea (tercera: 56 más 8 suplentes, según Gerwin) | Por asamblea | Recomendaciones; las que cuentan con ≥80% de apoyo son vinculantes en virtud del compromiso | Compromiso del alcalde | Tres asambleas hasta 2017 (Gerwin) |
| Observatorio Ciudadano de Madrid | Reglamento municipal, ene. de 2019 | 49 | Un año | Examinar propuestas en línea; convocar referendos locales | — | Revertido en feb. de 2020 |
| Panel de Revisión de la Planificación de Toronto | División de planificación municipal | 28, luego 32 | Cohortes de dos años | Asesoramiento sobre planificación | — | En pausa tras 2019 |
Hallazgo 2: ¿hasta qué punto son representativos los órganos seleccionados por sorteo?
El sorteo en dos etapas y su punto débil
Casi todos los órganos examinados utilizan el mismo método en dos etapas. Se envía una invitación a una amplia muestra aleatoria de residentes; quienes la aceptan forman un grupo de participantes potenciales; los miembros definitivos se seleccionan de ese grupo conforme a cuotas. La OCDE señala que, en la primera etapa, suelen contactarse al menos 2,000 personas en poblaciones pequeñas y alrededor de 30,000 en procesos nacionales. El punto débil es la etapa de aceptación. La Asamblea sobre el Clima del Reino Unido recibió 1,748 respuestas afirmativas, una tasa del 5.8%, que sus organizadores describieron como comprendida dentro del intervalo del 3–7% habitual en las asambleas del Reino Unido; las primeras asambleas de Gdańsk tuvieron una tasa de respuesta de alrededor del 10%; las 30,000 cartas de Madrid generaron 1,135 voluntarios, menos del 4%.
Quiénes declinan importa más que cuántas personas lo hacen. Las entrevistas de Jacquet (2017) a personas que rechazaron invitaciones a tres mini públicos belgas identificaron seis lógicas de la no participación: concentración en la vida privada, baja eficacia política interna, evitación de reuniones públicas, conflictos de agenda, alienación política y la creencia de que el mini público no tendría ningún impacto. Varias de ellas están correlacionadas con la posición social, por lo que las cuotas por edad, género y nivel educativo no pueden garantizar que las personas seleccionadas se asemejen, en cuanto a actitudes o experiencias, a quienes no participaron. Por esta misma razón, Climate Assembly UK añadió una cuota relativa a la preocupación por el cambio climático; pocos órganos permanentes hacen lo mismo.
Equidad en el sorteo final
Flanigan, Gölz, Gupta, Hennig y Procaccia (2021) demostraron que la segunda etapa introduce una distorsión propia. Como el grupo de voluntarios está sesgado —por ejemplo, a favor de quienes tienen estudios universitarios—, cualquier algoritmo que cumpla las cuotas demográficas debe seleccionar a los voluntarios infrarrepresentados con mayor probabilidad y a los sobrerrepresentados con menor probabilidad. Según descubrieron, el algoritmo utilizado anteriormente por Sortition Foundation daba a algunos integrantes del grupo una probabilidad de selección casi nula, incluso cuando eran posibles probabilidades mucho más equitativas. Su algoritmo LEXIMIN maximiza la probabilidad de selección más baja, sujeto al cumplimiento de las cuotas; para junio de 2021, Sortition Foundation era la única que lo había utilizado para seleccionar más de 40 paneles, y se ofrece como software de código abierto. Esto no resuelve la autoselección, pero significa que el sorteo entre los voluntarios puede ser lo más equitativo posible dentro de lo que permiten las cuotas.
Remuneración e inclusión
La OCDE constató que el 44% de los procesos deliberativos pagaba a sus participantes, el 7% compensaba los gastos de transporte y el 6% cubría otros gastos, mientras que el 43% no ofrecía nada; en su mayoría, se trataba de procesos locales. La OCDE cita evidencia de profesionales según la cual el pago ayuda a reclutar a personas jóvenes y de menores ingresos, pero señala que sus propios datos no permiten comprobarlo. Climate Assembly UK pagó £150 por fin de semana, además de los gastos de viaje, alojamiento y cuidados. Los órganos permanentes, cuyos integrantes pueden prestar servicio durante meses, afrontan una versión más aguda de esta disyuntiva: pagar lo suficiente para incluir a personas con empleo y responsabilidades de cuidado, sin convertir la membresía en un puesto cuasi asalariado.
Hallazgo 3: deserción y continuidad
La deserción es el aspecto menos documentado de la selección por sorteo permanente. Las asambleas nacionales de corta duración informan de una baja tasa de abandono: Climate Assembly UK seleccionó a 110 personas; dos no asistieron al primer fin de semana, una se retiró y fue reemplazada, y 103 de las 108 asistieron al último fin de semana. Los organizadores suelen seleccionar a más personas de las necesarias en los grupos en los que se prevé una mayor deserción; Climate Assembly UK seleccionó a cinco integrantes adicionales con este fin. Para los órganos cuyos integrantes prestan servicio durante seis meses (Milán), un año (París, Madrid) o dos años (Toronto), los riesgos son mayores: las personas se mudan, cambian de empleo o pierden interés, y reemplazarlas a mitad del mandato rompe el vínculo entre aprender y decidir. Ninguno de los órganos permanentes examinados publica estadísticas de asistencia o reemplazo comparables a las de Climate Assembly UK. Esta es una laguna probatoria importante, porque un órgano que con el tiempo pierda a sus integrantes más jóvenes, más pobres o más escépticos puede alejarse de la población a la que se supone que debe reflejar.
La continuidad de la propia institución es un problema distinto. Madrid demuestra que una nueva mayoría puede derogar un reglamento en el plazo de un año; el panel de Toronto dejó de funcionar tras la revisión; la unidad del personal del Bundestag alemán dedicada a las asambleas ciudadanas se disolvió en 2025 tras un cambio de gobierno (véase el estudio complementario). La unanimidad entre partidos de Ostbelgien en el momento de su adopción es la excepción y puede ser parte de la razón por la que ha perdurado.
Hallazgo 4: legitimidad — dentro y fuera de la sala
Apoyo público
Las encuestas muestran un apoyo amplio, pero débil. Pilet, Bol, Vittori y Paulis (2023), a partir de muestras representativas de 14,043 personas en 15 países de Europa occidental, encontraron el mayor apoyo a las asambleas basadas en el sorteo entre las personas con menor nivel educativo, quienes tenían poca confianza política en sí mismas y quienes expresaban opiniones antiélites; además, ese apoyo variaba según lo que los encuestados esperaban que decidieran las asambleas. En Francia, una encuesta realizada paralelamente a la Convención Ciudadana por el Clima encontró un apoyo del 68% (primera ola) y del 63% (segunda ola) a una asamblea permanente de 150 ciudadanos elegidos al azar con poder de veto sobre los textos parlamentarios; sin embargo, solo el 32% y el 28% confiaban en que esos ciudadanos pudieran deliberar de manera productiva sobre cuestiones complejas, y el 74% de quienes conocían la convención dudaban de su representatividad.
El problema de «personas como yo»
Estas cifras sugieren una brecha entre el apoyo a la idea de que los ciudadanos comunes tomen decisiones y la confianza en cualquier grupo concreto de ellos. Los órganos permanentes pueden cerrar o ampliar esa brecha. Si el público llega a conocer la institución, como ocurre con los jurados, la legitimidad puede basarse en el procedimiento y no en las personas. Si el órgano es poco conocido o se considera una creación del gobierno que lo estableció, puede ocurrir lo contrario. Ninguno de los órganos permanentes analizados aquí ha publicado encuestas reiteradas sobre el conocimiento público que permitan mostrar en qué dirección evoluciona la situación.
Legitimidad ante los cargos electos
Los cargos electos constituyen el otro público. Los comités mixtos de Bruselas y los comités conjuntos de Ostbelgien intentan fomentar la implicación de los parlamentarios. La reversión de Madrid y la experiencia alemana muestran el coste de no hacerlo: un órgano visto como el proyecto de un solo partido es vulnerable ante la siguiente mayoría.
Hallazgo 5: propuestas de una cámara elegida por sorteo
Varios teóricos han propuesto ir más allá de los órganos consultivos. Gastil y Wright (2018) defienden una legislatura bicameral que combine una cámara electa con otra elegida por sorteo; sostienen que esta combinación potenciaría las virtudes de cada una y atenuaría sus defectos, e identifican el muestreo, la formación y el procedimiento deliberativo como los principales desafíos de diseño. Abizadeh (2021) ofrece una tercera justificación del bicameralismo —un compromiso institucional entre la capacidad de acción y la rendición de cuentas que proporcionan las elecciones, y la igualdad y la imparcialidad que proporciona el sorteo— y la aplica para proponer que el Senado de Canadá se reconstituya como una asamblea seleccionada al azar. Bouricius (2013), basándose en el sistema ateniense de múltiples órganos elegidos por sorteo, propone repartir la elaboración de leyes entre varios órganos de ese tipo (fijación de la agenda, desarrollo de propuestas, revisión y decisión final) para evitar concentrar el poder en uno solo. Against Elections de Van Reybrouck (2016) popularizó esta propuesta en el debate público, y Open Democracy de Landemore (2020) defiende los «minipúblicos abiertos» como institución central de una democracia más inclusiva.
El expediente del atlas sobre una legislatura por sorteo reúne estas propuestas. Ninguna ha sido adoptada por una legislatura nacional. Las instituciones reales más cercanas son el Consejo Ciudadano de Ostbelgien, que fija agendas pero no puede legislar, y los comités mixtos de Bruselas, que deliberan dentro del parlamento, pero solo hacen recomendaciones. Por tanto, las cuestiones de diseño que plantean los teóricos —la rendición de cuentas de miembros que no pueden ser destituidos mediante el voto, la protección frente a la captura por parte del personal, los grupos de presión o los facilitadores, y el tamaño y mandato adecuados para un órgano legislativo elegido por sorteo— no se han puesto a prueba a gran escala.
Lo que las pruebas no demuestran
- No demuestran que los órganos permanentes produzcan más cambios en las políticas que las asambleas puntuales. Ningún estudio compara la adopción de sus propuestas en ambos formatos con medidas comparables.
- No demuestran que la rotación de miembros resuelva la captura. La rotación limita el arraigo de los miembros, pero los órganos permanentes concentran la continuidad en las secretarías, los facilitadores y los funcionarios promotores, cuya influencia rara vez se examina.
- No demuestran una representatividad estable a lo largo del tiempo. Faltan datos sobre el abandono en todos los órganos permanentes analizados.
- No establecen la legitimidad más allá de lo que afirma la entidad promotora. París y Milán publican descripciones, no evaluaciones; las revisiones de Ostbelgien preguntan por la «inspiración», no por la implementación.
- No demuestran que una cámara elegida por sorteo funcionaría. La literatura teórica es abundante; la base empírica se limita a órganos consultivos que sirven a poblaciones de menos de 100.000 habitantes a unos dos millones.
Implicaciones para el diseño institucional
- Asegurar el apoyo interpartidista antes de crear el órgano. El decreto unánime de Ostbelgien contrasta con el reglamento de Madrid, aprobado por una sola coalición. Un órgano que depende de una única mayoría debería prever que desaparecerá con ella.
- Incluir en la ley o en las normas de funcionamiento obligaciones de seguimiento. Las respuestas motivadas dentro de un plazo fijo (seis meses en Bruselas; respuestas de comités conjuntos en Ostbelgien) son el rasgo más transferible. Los compromisos de alcaldes individuales, como en Gdańsk, son frágiles.
- Medir y publicar la representatividad y el abandono. Cada cohorte debería informar de las invitaciones enviadas, las tasas de respuesta por grupo, las cuotas utilizadas, las probabilidades de selección, la asistencia y las sustituciones. Publicar estos datos cuesta poco y constituye la base de cualquier afirmación de que se representa al público.
- Usar algoritmos de selección justos y sobremuestreo. Algoritmos como LEXIMIN, cuotas de actitudes cuando sean pertinentes y listas de reserva reducen, aunque no pueden eliminar, los efectos de la autoselección.
- Remunerar a los miembros. La remuneración y las ayudas para cuidados son las herramientas más prácticas para incluir a personas que, de otro modo, rechazarían participar.
- Proteger la independencia frente al personal y las entidades promotoras. Publicar las agendas, las listas de testigos y las directrices de facilitación; dar al órgano ciudadano un papel en la elección de sus propios expertos; rotar a los facilitadores.
- Experimentar, no dar el salto. Una legislatura por sorteo supondría un gran cambio constitucional. Los consejos con capacidad para fijar agendas, los comités mixtos y las asambleas convocadas a raíz de peticiones ofrecen pasos más modestos cuyos efectos pueden medirse primero.
Preguntas abiertas
- ¿La permanencia aumenta la adopción de las propuestas o solo la previsibilidad del proceso?
- ¿Cuánto tiempo pueden servir los miembros antes de comportarse como una nueva clase política —o simplemente dejar de asistir?
- ¿Pueden los órganos mixtos de ciudadanos y políticos evitar que estos últimos los dominen?
- ¿Qué nivel de conocimiento público necesita un órgano permanente para ganar legitimidad por derecho propio?
- ¿Una cámara elegida por sorteo con poder de veto efectivo atraería a grupos de presión organizados que intentaran influir en sus miembros, y cómo podría controlarse esto?
- ¿Cómo debería exigirse rendición de cuentas a un órgano elegido por sorteo cuando sus miembros no pueden ser reelegidos ni destituidos por los votantes?
Fuentes
- OECD (2020). Participación ciudadana innovadora e instituciones democráticas nuevas: la ola deliberativa. París: OECD Publishing. Capítulo 2 (modelos), capítulo 4 (selección, remuneración), capítulo 6 (institucionalización; recuadros 6.2, 6.3, 6.4, 6.12, 6.13).
- Niessen, C. & Reuchamps, M. (2022). Institucionalización de la deliberación ciudadana en el parlamento: el diálogo ciudadano permanente en la Comunidad germanófona de Bélgica. Parliamentary Affairs 75(1), 135–153.
- Bürgerdialog in Ostbelgien. Situación actual.
- Bürgerdialog in Ostbelgien. Selección por sorteo y Órganos y participantes.
- Parlamento de la Región de Bruselas-Capital (8 de febrero de 2024). Comisiones deliberativas (comunicado de prensa sobre seis comisiones deliberativas).
- Reuchamps, M. (2020). El experimento de Bélgica con formas permanentes de democracia deliberativa. ConstitutionNet, International IDEA (composición, propuestas ciudadanas y regla de seguimiento de seis meses de las comisiones de Bruselas).
- Ville de Paris. Todo lo que hay que saber sobre la Asamblea Ciudadana de París.
- Comune di Milano / Poliedra–Politecnico di Milano. Asamblea Permanente de Ciudadanos sobre el Clima (folleto).
- Gerwin, M. Diseño del proceso de formulación de recomendaciones por parte de la asamblea ciudadana. Nota de investigación de newDemocracy Foundation.
- Climate Assembly UK (2020). El camino hacia las cero emisiones netas: Acerca de Climate Assembly UK.
- Jacquet, V. (2017). Explicación de la no participación en minipúblicos deliberativos. European Journal of Political Research 56(3), 640–659.
- Flanigan, B., Gölz, P., Gupta, A., Hennig, B. & Procaccia, A. D. (2021). Algoritmos justos para seleccionar asambleas ciudadanas. Nature 596, 548–552.
- Pilet, J.-B., Bol, D., Vittori, D. & Paulis, E. (2023). Apoyo público a las asambleas ciudadanas deliberativas seleccionadas mediante sorteo: evidencia de 15 países. European Journal of Political Research 62(3), 873–902.
- Giraudet, L.-G. et al. (2022). La «coconstrucción» en la democracia deliberativa: lecciones de la Convención Ciudadana por el Clima de Francia. Humanities and Social Sciences Communications 9, 207.
- Gastil, J. & Wright, E. O. (2018). Legislatura por sorteo: imaginar la selección por sorteo dentro de un sistema bicameral. Politics & Society 46(3), 303–330.
- Abizadeh, A. (2021). Representación, bicameralismo, igualdad política y selección por sorteo: reconstituir la segunda cámara como una asamblea elegida al azar. Perspectives on Politics 19(3), 791–806.
- Bouricius, T. G. (2013). Democracia mediante selección por sorteo de múltiples órganos: lecciones atenienses para la actualidad. Journal of Public Deliberation 9(1).
- Van Reybrouck, D. (2016). Contra las elecciones: en defensa de la democracia. Traducido por Liz Waters. Londres: The Bodley Head. ISBN 9781847924223.
- Landemore, H. (2020). Democracia abierta: reinventar el gobierno popular para el siglo XXI. Princeton: Princeton University Press.
Fuente original: Parliamentary Affairs 75(1), 135-153