Gestión de una empresa por su plantilla, normalmente a través de un consejo obrero electo, en lugar de por propietarios o funcionarios estatales. Yugoslavia la convirtió en sistema nacional a partir de 1950, cuando una Ley Fundamental puso las empresas estatales bajo colectivos de trabajadores.
Con más detalle
En Yugoslavia, la Ley Fundamental de 1950 permitió que los consejos electos aprobaran planes y cuentas, dictaran las normas de la empresa y eligieran y destituyeran a los consejos de dirección, mientras que la propiedad seguía siendo nacional. Se diferencia de una cooperativa de trabajadores, en la que los miembros son dueños de la empresa. Evaluaciones posteriores constataron que los directivos a menudo orientaban las decisiones, y el sistema se vio tensionado por problemas de mercado, políticos y de deuda. Compárese con las cooperativas propiedad de sus miembros, como Mondragón.