Modelo de democracia de reparto del poder para sociedades profundamente divididas, que combina una gran coalición de líderes de los grupos, autonomía segmentaria, proporcionalidad y un veto de las minorías.
Con más detalle
Arend Lijphart conceptualizó el modelo y lo contrapuso a la democracia mayoritaria. Sus partidarios lo ven como una manera de mantener estables las sociedades divididas; los críticos sostienen que puede afianzar las identidades de grupo y dificultar la política entre grupos.